
Érase una vez…
Érase una vez un sueño que empezó a hacerse palabras y frases hasta que se convirtió en una pequeña historia con mucha luz.
Y para que brillara aún más, el cariño, la ilusión y la dedicación se hicieron trazos de acuarela a través de las manos de Alham, Blasco, Domingo, Kike, Laura, Miguel Ángel, Paquita, Sergio, Susana, Tachi, Trini y Vero, PERSONAS, con mayúsculas y con diversidad funcional, pertenecientes a APAMA Alcobendas (Asociación de Padres de Alumnos con Discapacidad de Alcobendas), que me abrió las puertas de su casa y de su corazón para siempre. La batuta del arte y la creatividad la ha llevado Natalia Blanco con todo el amor y la profesionalidad del mundo.
Este cuento nació hace un año y medio sin saber que sería cuento. Era una historia que fui a contar a clase de mi hija Lucía para sorprenderla y ver su carita de ilusión y la de sus compañeros. Ya está muy cerca el día en que mis hijos podrán pasar las páginas de Luciérnaga busca a su familia. Ellos y todxs lxs que queráis acompañarme en esta aventura.
Sigamos soñando.









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